Quiénes somos
Un socio local en quien puede confiar.

Martine Muijsers
Martine dirige la gestión operativa y la experiencia de los huéspedes en Casa Cantabria.
Con formación en gestión de proyectos, aporta método y estructura a cada vivienda que administramos.
Como madre de dos hijas y amante de la naturaleza, la hospitalidad forma parte de su manera de ser. Su implicación personal marca la diferencia; tanto para los huéspedes como para los propietarios.

Maarten Schuwer
Maarten se encarga de la relación con los propietarios y de la estrategia del negocio.
Tras una carrera internacional en una multinacional, aporta experiencia en organización, toma de decisiones y orientación a resultados.
Fuera del trabajo, prefiere estar en la naturaleza o practicando deporte. Es fácil encontrarle con una tabla de surf, una pala de padel o explorando Cantabria con su familia.
Nuestra historia
Teníamos una vida estable en los Países Bajos y en 2020 estábamos a punto de mudarnos a Estados Unidos por una oportunidad profesional. Cuando la pandemia cambió los planes, decidimos parar y replantearnos el rumbo.
Durante dos años viajamos en familia desde el norte de Noruega hasta Marruecos. Ese tiempo nos permitió reflexionar sobre otra forma de vivir: más cerca de la naturaleza y con más atención a lo que realmente importa.
En ese viaje descubrimos Cantabria.
Nos instalamos en La Revilla, en un entorno natural protegido entre San Vicente de la Barquera y Comillas. Aquí la construcción está limitada y el paisaje se mantiene en gran parte intacto. Al mismo tiempo, vimos que muchas viviendas permanecían cerradas la mayor parte del año.
Cuando compramos nuestra propia casa, experimentamos lo difícil que puede ser gestionar una propiedad a distancia sin un contacto local fiable.
Esa combinación nos dio una idea.
Casa Cantabria nació de la convicción de que estas viviendas podían volver a tener vida.
Las casas que permanecen cerradas pueden abrirse y convertirse en el escenario de nuevos recuerdos. Cuando se gestionan de forma profesional y responsable, se crea un equilibrio natural: el propietario obtiene un rendimiento sostenible y los huéspedes descubren Cantabria desde un lugar que se siente como hogar.
Hoy vivimos aquí con nuestras dos hijas y gestionamos Casa Cantabria como una empresa local, cercana y organizada.
Lo que empezó como una decisión personal se ha convertido en nuestra forma de trabajar: implicación, claridad y atención al detalle.
Casa Cantabria. Abramos las ventanas.
